viernes, noviembre 24, 2006

A.M

En algunos momentos las cosas se nos desfasan, y como no puede explicarse la vida, y no hay comunicación posible mientras vos mirás lo mismo que estoy mirando yo, preferimos callar.
Entonces es cuando se hace el vacío preciso, exacto y divino, un manuscrito del vacío, que tanto corrompe el habla, que de última es igual al silencio; y es cuando comenzamos a imaginarnos perdidos, que de última es como estamos.
Yo no nos armo ni nos deshago como las hilanderas manipulan su telar. No echo afuera lo que pertenece al adentro, ni pretendo destruirnos, estirar, anudar o cortar de esos hilos. Si tuviera que elegir, no elegiría. Ya no voy a pensar en el cómo, ni en el cuando, sino en el ahora, porque hoy, "Hoy es siempre todavía."

martes, noviembre 14, 2006

Once eleven

Cuando salió del baño eran las once, ella no lo sabía y ya no estaba ahí. No estaba y como lo primero que notó fue esa ausencia de tiempo, comenzó a buscarlo. Primero en el dormitorio, luego en la sala, luego en la cocina, envuelta en la toalla roja.
Desnuda, chorreando minutos y envuelta pensó:- "Que yo sepa, los relojes no caminan."

lunes, noviembre 06, 2006

Oh!

¡Ay Ay Dios! Haga algo, haga algo... va a morir, ayúdelo, dele su mano, dele esas horas que le restan. Llévelo con usted a donde vaya, no lo deje perecer. No lo deje marchitar como esas plantas que han quedado relegadas en un balcón. Como esas infames rejas oxidadas por la lluvia y los ganchitos para colgar la ropa que quedaron pendiendo por años hasta que alguien ocupó esa casa, la casa de ese balcón nuevamente.
Usted sabe que puede, mi ruego es una suplica para no ver morir a la belleza. Mi oración es una música indómita pero dormida que puede volver.Tome su mano, hamáquelo y dele alas. No lo guarde en una caja, déjelo libre. Que conviva con usted añorar saber que ciertas cosas existieron y que no son sólo eso: recuerdos que le pido; salve.