:- ¿Jugaste alguna vez al amigo invisible?
:- No.
:- Bueno, podemos jugar. Yo podría serlo...
:- Vos no sos invisible, te estoy mirando.
:- Eso puede solucionarse.
Agarró las maletas y se fue. Ya lo de amigo le perturbaba, pero con lo de invisible hizo realidad la retórica.